La Güera Rodríguez y su papel en la Independencia de México
Romeo Hernández Mendoza


María Ignacia Rodríguez de Velasco y Osorio Barba (1778-1851) mejor conocida como " La Güera Rodríguez ", fue una personalidad de la alta nobleza novo-hispana que escandalizó a la mentalidad conservadora de su tiempo, que tuvo muchos amoríos con importantes personajes de su época entre estos con Alejandro Von Humboldt , con Simón Bolívar y con Agustín de Iturbide , éste último a quien ella impulsó para que consumara la independencia. “ " La Güera Rodríguez " fue una de las mujeres que influyó en hechos históricos de México y que su papel no ha sido revalorado en su justa dimensión.

 

Cuenta la leyenda que cuando Simón Bolívar , muy joven acaso un poco más de los 15 años, en su viaje en el “Buque San Idelfonso” rumbo a España, hace escala, en México, en donde conoce a la Güera Rodríguez , con la que tiene un tórrido romance

 

Otro relato de la presencia de “ La Güera Rodríguez ”, en la historia de México en la etapa de la Independencia fue que logró que la marcha militar del Ejército Trigarante que deslumbraba a la ciudadanía de la capital se desviara hasta pasar frente a su propia casa (ubicada en lo que hoy es el cruce de las calles de Madero e Isabela Católica),de acuerdo a una petición hecha a su amado (Don Agustín de Iturbide), vestido con el ostentoso atuendo de Jefe del Ejército Trigarante, tendría que apearse de su brioso corcel blanco penetrar por su jardín, cortar una rosa blanca de las que se dan al final de verano, subir por la escalera de la residencia hasta llegar al balcón y, después de ponerse de rodillas ante aquella auténtica aparición encarnada en mujer y sin considerar la presencia de un público estupefacto, entregarle la flor y una pluma de su sombrero besándole la mano al saludarla y al despedirse.

 

También como parte histórica de la vida de “ La Güera Rodríguez ”,, se cuenta la Leyenda Colonial del “Capitán Descorazonado”.

Dicen que es muy cierto el dicho de que en la guerra y en el amor todo se vale, teniendo como muestra la leyenda de un hecho histórico que en 2005 cumplió 200 años de haber sucedido en nuestro hermoso y colonial Estado de Querétaro.

Por los días de 1805, un trágico incidente familiar culminó con el triste deceso, en este bello lugar, de un noble Capitán de la época virreinal a principios del siglo XIX.

Cuenta el ilustre escritor, Don Artemio de Valle-Arizpe , que siendo el año de 1794 existía en la capital de La Nueva España un joven militar esbelto y gallardo, de uniforme en vivos rojos y dorados del Ejercito Virreinal.

Era un noble descendiente del conquistador Jerónimo López, que llevaba el nombre de José Jerónimo López de Peralta de Villar Villamil y Primo siendo también distinguido con el titulo de Caballero del Orden de Calatrava y Subdelegado de Tacuba.

En aquel tiempo contrajo matrimonio con una muy hermosa y pícara joven doncella de 16 años, acostumbrada al lujo y la reverencia, hija del Regidor Perpetuo de la Ciudad de México y bautizada con el nombre de María Ignacia Rodríguez de Velasco y Osorio Barba , mejor conocida en esos gloriosos días como “ La Güera Rodríguez ”, un pintoresco personaje de nuestra historia nacional que sobresale por sus correrías en la vida social, política, religiosa y económica del México colonial en los siglos XVIII y XIX de nuestra época.

En ese casorio se unieron, también, un amigo de José Jerónimo y la hermana de María Ignacia, de nombre María Josefa, para formar 2 jóvenes parejas que el Virrey Don Juan de Güemes Pacheco y Padilla, Conde de Revillagigedo, les exigió se matrimoniaran aún con el consentimiento forzado de sus padres.

Esta medida fue tomada para que, de una buena vez por todas, se acallara el bullicio de sus tórridos noviazgos que debieron de guardar las buenas maneras de una sociedad decente y conservadora, en aquel entonces.

Tiempo después, con las constantes ausencias de José Jerónimo en su domicilio conyugal por compromisos con la milicia, sucedieron las oportunidades para que su esposa María Ignacia se involucrara en relaciones nada recomendables de pasión extra marital, las cuales consiguió aprovechando la categoría que su padre le otorgó como Dama de compañía para personajes célebres, fueran extranjeros o nacionales, en la sociedad colonial de La Nueva España.

Al enterarse el joven militar de una supuesta y oscura traición sentimental entre la Güera Rodríguez y el Doctor Canónigo, José Mariano Beristáin de Sousa , descargó una tremenda ira de gritos y maltrato físico sobre María Ignacia , los cuales también se acompañaron de un impacto de bala que José Jerónimo detonó sin atinarle a la agraviada con la pistola que, según él, utilizaba en su desempeño de Capitán al servicio del Ejercito Virreinal y que cargaba con tiros de salva.Este penoso incidente provocó el encarcelamiento del furibundo Capitán, que tiempo después, ya gozando de su libertad, solicitó la intervención jurídica y eclesiástica de los Tribunales en La Nueva España , siendo en septiembre de 1802 cuando sucede la inevitable separación de divorcio por segunda ocasión de ese matrimonio, acompañado de un castigo ejemplar como medida de escarmiento para María Ignacia y sus posibles cómplices en ese crimen de amasiato impune, promovido en el Tomo 582 del Ramo Criminal, del Archivo General y Público de la Nación , situado este mismo en el Patio de Honor del Palacio Nacional y de Consulta Popular.

Para infortunios de este fracturado hogar, la familia de María Ignacia tomo una medida urgente de prevención, trasladándola al domicilio de su tío, Don Luís Osorio Barba, el cual figuraba como el Fiel Administrador de la Real Casa de Moneda .

Sin embargo, por las calles de esa ciudad capital se corría el fuerte rumor de que, aún apercibida por la ley, seguía recibiendo la visita de sus asiduos pretendientes en esa misma casona al servicio del Virrey.

Por otro lado, José Jerónimo sería comisionado en sus funciones de ejercicio militar hacia nuestra ciudad de Querétaro, siendo acompañado de su Regimiento y separado de sus 4 hijos y demás familiares.

La desilusión, el disgusto y la angustia hicieron presa fácil de su vida, que luego se vio aminorada por un mal de hígado que provocó su fallecimiento.

Siendo un misterioso día, en un desconocido mes de 1805, hace 200 años muere José Jerónimo López de Peralta de Villar Villamil y Primo en nuestra histórica, noble y leal ciudad de Querétaro, dándose origen a la leyenda colonial de un célebre y tristemente recordado Capitán Descorazonado.

Finalmente y a manera de epílogo, Doña María Ignacia Rodríguez de Velasco y Osorio, alias “ La Güera Rodríguez ” , tiempo después contraería segundas nupcias con un acaudalado y senil caballero de nombre Mariano Briones , quien moriría meses adelante, una noche acostado en su lecho conyugal, siendo víctima de un enfriamiento por destape de cobijas.

Por su parte, el Doctor y Canónigo José Mariano Beristáin de Sousa, siendo 1815 visitó el Balneario Escandón , mejor conocido en nuestros días como “ El Piojito” del pueblo de La Cañada , ubicado en el Municipio del Marqués , en el Estado de Querétaro.

Con respecto a ese lugar y su uso diario, exigió la separación de hombres y mujeres para evitar los atentados en contra de la buena moral, cumpliéndose esa orden más tarde por el Sr. Cura Rafael Mendiola, en 1816.